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Mora está en su mejor momento y lo demuestra con cada lanzamiento. El artista boricua que arrancó escribiendo y produciendo para otros, se convirtió en uno de los nombres más sólidos del reguetón y del trap latino. En Argentina lo vienen bancando desde que lo descubrieron en sus primeras colaboraciones con Bad Bunny, pero ahora la historia se puso todavía más interesante: Mora está girando con Lo Mismo de la otra Vez, su nuevo disco, y no para de sumar reproducciones, fans y elogios. Y todo sin vender humo, sin alejarse de lo que lo hizo destacar desde el principio.
Nacido en Bayamón, Puerto Rico, Gabriel Mora Quintero es de esos artistas que no necesitan escándalos para hacerse notar. Desde que se metió en el circuito allá por 2017, empezó fuerte como compositor y productor, trabajando con los grandes del género, hasta que lanzó su propia carrera solista y ahí explotó todo. Desde su debut con Primer Día de Clases, pasando por Microdosis, Paraíso y Estrella, Mora fue construyendo un sonido propio: íntimo, oscuro por momentos, pero siempre pegadizo y auténtico. Si algo se puede decir de él, es que nunca se quedó quieto.
Este 2025 salió con todo y lanzó Lo Mismo de La Otra Vez, un disco que parece una declaración de principios. El nombre no es casualidad: viene a contestar con ironía a quienes dicen que “Mora siempre suena igual”. Pero lejos de repetirse, en este nuevo trabajo se la juega con una variedad de ritmos que van del reguetón más clásico hasta el trap, pasando por bachata, pop, balada y hasta funk y electrónica. Son 17 temas que suenan distintos pero que conservan ese sello que lo hace único. Y sí, aunque el título diga Lo Mismo de Siempre, el disco es todo menos eso.
Una de las bombas del álbum es “Droga”, tema que comparte con C. Tangana, y que fue la sorpresa del disco: es la primera aparición del español en mucho tiempo y los dos juntos armaron una canción íntima, potente, con una letra densa y una producción que te deja colgado. Pero no es la única colaboración fuerte: también se sumaron Sech, Ryan Castro, Omar Courtz, Young Miko, Jory Boy, Dei V y De La Rose. Un dream team latino, con artistas que están marcando el pulso de la música urbana actual.
Mora sigue manteniendo el control total de lo que hace. Participa en la producción, escribe sus letras, define su estética. Esa independencia creativa se nota en cada lanzamiento. El flaco no busca sonar “comercial” o meterse en tendencias de moda, sino que hace lo que le pinta, y eso genera una conexión real con quienes lo siguen. Cada tema parece salido directamente de su cabeza, sin intermediarios, sin filtros.
Lo de Mora no es solo música: es una propuesta artística completa. Sus videos tienen una estética particular, sus letras suelen meterse en emociones y contradicciones que no todos se animan a mostrar, y sus puestas en vivo son cada vez más sólidas. No se trata solo de perreo, aunque perrear con Mora es inevitable, sino también de acompañar una carrera que tiene mucho de introspección, de autenticidad, de esa vibra melancólica que también forma parte del universo urbano actual.
Con Lo Mismo de la OTra vez, Mora confirma que lo suyo no fue suerte ni moda pasajera. Se consolidó como uno de los artistas más influyentes del reguetón moderno, un tipo que se ganó su lugar por laburo, visión y talento. En un panorama donde sobran las fórmulas repetidas, él eligió no copiarse ni copiar a nadie, y eso vale oro.
Para quienes vienen escuchándolo desde el principio, este disco es una reafirmación. Para quienes lo descubren ahora, es una puerta de entrada a una discografía que no tiene desperdicio. Y para todos, es una excusa perfecta para verlo en vivo, cantar a los gritos y ser parte de este momento único.
¿Querés una experiencia real, sin pose ni marketing vacío? Entonces no te pierdas lo nuevo de Mora. Un artista que no necesita disfrazarse de nada para seguir rompiéndola. Desde Puerto Rico para toda Latinoamérica, con parada obligada en Buenos Aires, y con un presente que lo encuentra más afilado que nunca. Mora llegó para quedarse, y Lo Mismo de la Otra vez es la mejor prueba de eso.